
A pesar de que los opúsculos que empiezo a publicar en conjunto alcancen un volumen notable, no crea el lector que vayan a acabar el mundo de los hongos argentinos: estamos muy lejos del agotamiento de tal mina; los esfuerzos de un solo obrero, que ha tenido que luchar encarnizadamente para otros rumbos, han resultado insuficientes para tamaña tarea y se necesitarán decenas de otros obreros entusiastas y laboriosos para que se concluya; la micología argentina ha sido tan sólo vislumbrada por mí, o tal vez arañada, como bien podrá concebirlo toda persona entendida en la materia cuando piense en la extensión y en la variedad del suelo y clima de este país; adelante, pues, los hombres de buena voluntad, tanto más ahora que muchas dificultades han desaparecido y que las facilidades de transporte han acercado los extremos límites, brindando rapidez, seguridad y comodidad en todos los puntos. El presente trabajo ofrecerá un carácter más nacional, pues antaño, imbuido las utopías de la fraternidad humana, por lo menos en lo que se refería a la ciencia, he usado el latín, lengua internacional, un latín tal vez un tanto macarrónico o Pidgin, como lo llaman nuestros buenos hermanos de Norte América y algunos ultracriollos que no lo saben, que según mi criterio ahorraba trabajo y mancomunaba esfuerzos; pero, como desde cierto tiempo, este criterio va perdiendo adeptos y el poliglotismo va cundiendo en todas partes, creo que sería ridículo y hasta contraproducente echarlas de puritano, por lo cual desde ahora en adelante, como ya lo he declarado en 1912, en mi Contribución al estudio de las Laboulbeniomicetas argentinas, emplearé el castellano, pues si yo necesito quemarme las pestañas para descifrar los mamotretos alemanes, ingleses, rusos etc., que se las quemen también los que no pertenecen a razas latinas, para entender nuestras producciones; sólo daré aúnenla lengua de nuestros antiguos padres un corto diagnóstico, para evitar que se pierda el derecho de ser tomados en cuenta, dado que, hasta ahora, los congresos no han rendido justicia de considerar la lengua de Cervantes como internacional científicamente.
NotasExtracto del Boletín de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba, tomo XXVIII, pág. 267-406 publicado en formato libro por el autor.
Se incluye un anexo con las imágenes de las 27 láminas incluidas en el libro en su resolución original con notas manuscritas del Dr. Carlos Spegazzini.
Material digitalizado en SEDICI en colaboración con el Instituto de Botánica "Dr. Carlos Spegazzini" (FCNM-UNLP).
Carlos Luis Spegazzini o Carlo Luigi Spegazzini fue un botánico y micólogo ítalo-argentino. En su dilatada carrera, describió más de 2900 nuevas especies para la ciencia pertenecientes a diversas familias de plantas y hongos.

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